San Marcos Sierras, junio
de 2025
CARTA ABIERTA A:
Sra. Comisaria San Marcos Sierras,
Maricel Acuña
Sr. Intendente San Marcos Sierras,
Luciano Vrancic
Sres. Concejales de San Marcos
Sierras
Sr. Secretario de Salud de San
Marcos Sierras, Pablo González
Sr. Secretario de Turismo de San
Marcos Sierras, Adrián Palma
Sr. Secretario de Cultura de San
Marcos Sierras, Alejandro Raymond
Área Deportes San Marcos Sierras
Sres. Guardia Urbana San Marcos
Sierras
TODOS los vecinos de San Marcos
Sierras
Me presento ante ustedes como vecina del
pueblo, y preocupada por varias situaciones que impiden la normal convivencia
entre vecinos, el desarrollo armónico y saludable de los habitantes de este
pueblo, y que afectan también el desarrollo turístico.
En esta ocasión me ocuparé de los
robos y hurtos que se están sucediendo de manera reiterada en nuestros vecindarios,
frente a los cuales las autoridades no están encontrando respuesta ni están
ejerciendo acciones concretas ni efectivas.
A nadie se le escapa que San Marcos Sierras ha
dejado de ser un pueblo seguro, y esto ha venido empeorando sistemáticamente en
los últimos años, en los cuales se ha pasado de hurtos a “entraderas”, y a
atracos en la vía pública, lo cual afecta la integridad no sólo de los
habitantes sino también de los turistas.
Pareciera que son hechos casi sin
importancia; sin embargo, el enorme volumen de pequeños episodios lo convierten
en un gran problema.
Claramente estamos siendo
observados en todo lugar y en todo momento. Saben de inmediato cuando entramos
y salimos, si estamos o no, o si dejamos algo en nuestros autos.
¿Quién nos observa? Veamos:
El jueves 29 de mayo a la
madrugada o a la mañana, quien suscribe fue víctima de una de estas
“entraderas”, estando de viaje y el mismo día que se desocupara la casa
lindera, por la cual ingresaron cortando un alambrado.
El jueves siguiente, (¿qué pasa
los jueves?), precisamente el 5 de junio, 17:52, ingresaron a la casa de un
vecino de Los Sauces, y todos lo vimos en un video de su cámara de vigilancia.
Imposible no pensar que fueron
los mismos que ingresaron a mi domicilio. Tal como lo expresé en mi denuncia a la policía, los que violentaron mi casa fueron
menudos y cuidadosos. A no ser por algunas cosas tiradas y una hoja de una
ventana forzada, era imposible pensar que a mi casa hubieran entrado ladrones. Lástima
que se llevaron algo tan preciado como mi guitarra.
En el video del vecino de Los
Sauces, vemos una secuencia: un joven que ingresa y da vueltas, abre un poco un
cajón, lo cierra, abre la heladera, la cierra, luego la volverá a abrir; por el
reflejo de un vidrio se ve que va para otra habitación, vuelve con un par de
zapatillas en la mano, se le cae una, la levanta, las atesora, saca algo
electrónico y lo sostiene junto con las zapatillas, sale; llega otro con las
manos en los bolsillos, se le ve el perfil, perfecto, el otro le advierte que
hay cámaras, se lamenta, entonces saca las manos de los bolsillos, trata de
cubrirse, se va, se pone una visera en la cara y vuelve a buscar un bolsito. Se
ve por el reflejo que corren. Fin.
Le pregunté a alguien qué le
había parecido el video, y me habló de impunidad. Pero yo no vi eso.
Lo que vi fue a dos jovencitos
vagos y con muy pocas luces. Dos jóvenes acostumbrados a vivir en una casa con
una mamá que los reta si desordenan. Es claro que tienen casa y familia.
Me surgen varias preguntas: ¿Quién
les avisó que los propietarios habían salido? ¿Por qué ellos nos ven y nosotros
no los vemos? ¿Quiénes nos están mirando todo el tiempo? ¿Vecinos? ¿Proveedores?
¿Servidores públicos? No hay ninguna
posibilidad de que sean estos dos los que hacen inteligencia (sin embargo sería
bien sencillo secuestrar un par de teléfonos y ver quién les avisa qué casas están
libres, ¿no?)
¿Sirven las cámaras? No. Ellos ya
saben que si no se les ven las pecas de la cara la justicia las desestima. En
ningún lado se perfila sólo por un rostro, pero en esta jurisdicción parece que
es así.
¿Sirven los candados? No. Tienen
las herramientas para cortarlos.
¿Sirven los alambrados altos? No.
También los cortan.
¿Sirven las cerraduras? No. Las
patean.
¿Sirven los patrullajes?
Desconozco las estadísticas, pero no parecieran ser muy útiles.
No estoy diciendo que no pongamos
cámaras o alarmas o candados; no digo que no patrullen la policía o la guardia
urbana; estoy diciendo que no va por ahí la cosa, que con eso sólo, pruebas
sobre la mesa, no venimos logrando nada ni lograremos nada.
Creo que nos tenemos que sentar a
pensar un poco.
¿Quién reduce las cosas robadas?
No me parece que sean estos dos que vimos en la grabación, o algunos otros medio
parecidos los que puedan reducir lo que
sustraen. Tal vez puedan llevarse las pavadas, las zapatillas por ejemplo (de mi casa se llevaron un monederito con
hilos y un pimentero de madera). Lo más grande o costoso seguramente se lo
queden otros, los informantes o jefecitos, que los esperan afuera o cómodos en
sus casas.
Entonces deducimos que ya hay
circuitos de venta: ¿Quién vende? ¿Quién compra?
Ensayé cuatro circuitos, teniendo
en cuenta lo que más se llevan:
*garrafas
*herramientas
*instrumentos musicales
*electrónicos
Ya sé, hay otras pero empecemos
por acá. Entre paréntesis me pregunto ¿qué hacen con las tonterías que afanan,
por ejemplo mi monederito con hilos?
No sirve ir atrás de las cosas,
hay que PREVENIR. ¿Cómo? Impidiendo que las cosas circulen.
Hay que trabajar en la TRAZABILIDAD.
No es difícil. Si no pueden vender lo que afanan, van a dejar de robar.
Claro, tenemos que poner
voluntad.
Trazar las garrafas es fácil. Son
pocos proveedores. Tengo entendido que es obligatoria la traza de las garrafas,
especialmente por un tema de seguridad. Pero mientras nos cercioramos de eso hay
que hacer un sistema de trazabilidad, sencillo, en el que puedo colaborar.
Instrumentos, electrónicos y herramientas también hay que
inventar un sistema de trazabilidad estándar y sencillo, ponernos de acuerdo
para conocerlo todos.
Lo que hay que lograr es que no
puedan vender nada sin dejar huella.
Listo, se acaban las entraderas.
SI NADIE COMPRA, EL NEGOCIO SE
ACABA.
PREVENCIÓN es la palabra:
Por un lado, cortar los circuitos de
informantes, reducción y venta.
Por otro lado, cortar el reclutamiento. Me
parece importante, aunque suene muy difícil, y seguramente lo sea: buscar
ACTIVAMENTE a jóvenes que se saben o sospechan problemáticos para su
integración en actividades comunitarias, que tengan un lugar, un propósito más
allá del porrito. Crear todo tipo de actividades: deportivas, culturales, un
canal de YouTube donde cuenten cosas del pueblo, no sé; despertar el interés y
buscar sus intereses. Hay mucha gente talentosa en el pueblo, así que podemos.
Si ellos pueden reclutar para el afano, nosotros podremos reclutar para cosas
buenas y divertidas.
También me parece importante desnaturalizar
el consumo de drogas de todo tipo (legales o ilegales) en el espacio público (la
plaza, el río, la quebrada). Cada adulto será responsable de lo que consume en
su casa, pero en el espacio público NADA, TOLERANCIA CERO.
Es natural que las acciones estén
centradas en agarrar a los ladrones. Después de todo son los que entran y
toquetean nuestras cosas, y eso no es agradable.
Pero no seamos ingenuos. Sabemos
que si los agarran a los pocos días están de nuevo yirando en el pueblo. Por
otro lado, salvo para cruzar llamadas y agarrar a los que de verdad se
benefician, de poco nos sirve que vayan unos días presos, es decir, no salen
mejores. Estos chicos tienen una sola
idea fija: alguna droga, alcohol, unas zapas que estén buenas y alguna cosita
linda que ven en las casas. Con eso los conforman. Por eso hay que romper con
el reclutamiento.
Insisto: PREVENCIÓN es la palabra
clave.
Quien esté dispuesto a colaborar
que chifle. Yo me anoto.
Las autoridades son las
responsables, sin duda. Pero no estoy acá para echar culpas sino para ver cómo
nos organizamos los cuatro gatos locos que vivimos en San Marcos (ya sé: ahora
somos como cinco gatos locos) para devolverle la MAGIA a este pueblo que tanto
queremos.
Quizás vuelvan los duendes, quien
te dice…


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